ricardonahuel
Poeta recién llegado
Hoy, no tengo bellas rosas,
Solo tengo retazos de cielo
Encerrados en mis manos,
Y un manantial de palabras
Trasparentes para tu nombre.
Ven aquí madre,
Con tus sueños cansados,
Con tus pasos de tiempo detenido,
Ven a llorar con mis ojos,
Tu llanto marchito,
Tus lágrimas solitarias.
Ven, que mi sangre joven,
Vestirá tu sendero
De infinitas flores libres.
Hoy, no tengo bellas flores,
Solo he atrapado su aroma
En la brisa de tu voz.
La noche me envolvió,
De vacíos pensamientos,
Con palabras sin colores,
Sin formas y sin voz.
Me descubrí, en el
Silencio
De una extraña soledad.
Demasiado solo,
Demasiado libre
Para comprender la libertad.
Tal vez dios sea libertad,
O solo un sueño
Que necesito soñar
Cuando más duele la realidad.
Tal vez dios hable,
Con palabras sin colores,
Sin formas y sin voz;
A las que yo no alcanzo a escuchar.
La noche que escapa,
Me ha dejado,
Pocas palabras
En las manos;
Solo,
Que no te nombran,
Que no te abarcan.
He confundido
Hasta las sombras,
He derramado
Vientos en mi alma.
He atrapado
Las palabras,
En su vuelo de silencios,
Como fantasmas
Que nacen y mueren
En el antiguo vientre
De la noche.
Solo tres versos,
Tres versos apagados,
Tres pájaros solitarios,
Sobre el horizonte
De un amanecer blanco.
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