Mírame a la cara,
quita todo lo que impida
descubrir la piel que arde,
el alma que vibra,
el corazón que late con deseo.
Quita el velo que oculta
tu cuerpo, esa escultura viva
que mis manos anhelan tocar,
tus labios, pétalos de cerezo
que me invitan a un dulce tormento.
Bésame antes que el calor
de nuestros cuerpos se desate en llamas,
piérdete en mi mirada profunda,
sujeta mi cintura con fuerza
y recorre cada línea de mi piel,
como un mapa de fuego y susurros.
Haz que el tiempo se derrita,
que este instante sea poesía,
poesía de pasión sin límites,
de amor que quema y libera,
de placer que nos consume y eleva.
Juega conmigo, sin miedo,
deja que tu voz me envuelva,
que ese peligro ardiente en tus ojos
desate mi piel y mis sentidos.
Me embriaga el aroma de tu piel,
me pierdo cuando me subes sin prisa,
cuando no quieres bajar,
cuando nuestros cuerpos se funden,
se vuelven uno, fuego y éxtasis.
Cuanta más malicia en tu mirada,
más intenso crece el deseo,
el momento arde en pasión,
llenando el vacío con dulce tormento.
Cabalgamos praderas infinitas,
tú, sumergido en mares de placer,
y juntos navegamos el cosmos,
perdidos en un universo sin fin,
donde solo existimos tú y yo.
-Dior
quita todo lo que impida
descubrir la piel que arde,
el alma que vibra,
el corazón que late con deseo.
Quita el velo que oculta
tu cuerpo, esa escultura viva
que mis manos anhelan tocar,
tus labios, pétalos de cerezo
que me invitan a un dulce tormento.
Bésame antes que el calor
de nuestros cuerpos se desate en llamas,
piérdete en mi mirada profunda,
sujeta mi cintura con fuerza
y recorre cada línea de mi piel,
como un mapa de fuego y susurros.
Haz que el tiempo se derrita,
que este instante sea poesía,
poesía de pasión sin límites,
de amor que quema y libera,
de placer que nos consume y eleva.
Juega conmigo, sin miedo,
deja que tu voz me envuelva,
que ese peligro ardiente en tus ojos
desate mi piel y mis sentidos.
Me embriaga el aroma de tu piel,
me pierdo cuando me subes sin prisa,
cuando no quieres bajar,
cuando nuestros cuerpos se funden,
se vuelven uno, fuego y éxtasis.
Cuanta más malicia en tu mirada,
más intenso crece el deseo,
el momento arde en pasión,
llenando el vacío con dulce tormento.
Cabalgamos praderas infinitas,
tú, sumergido en mares de placer,
y juntos navegamos el cosmos,
perdidos en un universo sin fin,
donde solo existimos tú y yo.
-Dior