Agazapado al lado
del eterno roble.
Divisando el
infinito horizonte
reflejado en su espejo
de mil nubes blancas.
Viendo caer los frutos
inertes del árbol herido.
Quiero buscar la
nueva savia
que ilumine
mi gris poesía.
Pero
mis lágrimas
se convierten
en hilos de cristal
que atraviesan
mi alma. Cautiva de
bellas palabras que
no soy capaz de recordar.
del eterno roble.
Divisando el
infinito horizonte
reflejado en su espejo
de mil nubes blancas.
Viendo caer los frutos
inertes del árbol herido.
Quiero buscar la
nueva savia
que ilumine
mi gris poesía.
Pero
mis lágrimas
se convierten
en hilos de cristal
que atraviesan
mi alma. Cautiva de
bellas palabras que
no soy capaz de recordar.