celiana
Esa soy yo, es lo que hay.
¡No aguanto más!
Es la premura decisión del eterno suicida,
que quiere verse mal.
Es la voz del corazón hurtado,
de aquel mendigo en el camino de una vida .
Sí, sí, sí lo es.
Va más allá, de las ganas de coger
la escalera larga que lleva al otro lado,
¿Cuál? El del camino sin salida.
Y no va a ser, que las hojas afiladas
sangren todavía, la mano helada
de aquel impía.
¡Que la sangre caída y la pus
me reviente en la cara!
Escenario putrefacto
de aquella mente retorcida,
de aquel mendigo que se convierte
en la puta de su propia historia sin salida.
O serán las horas esquizofrénicas
que entonan la marcha nupcial,
se tornen en el dolor costumbre
de aquel poeta que no escribía.
¿la boda de quien?
Es de la muerte y la poesía.