Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Que bello que te encuentres en la letra.
Que bueno que la tinta te de forma,
de mujer, de silencio, de poema.
Que Bello que a la cuarta hora,
no detengas los segundos
y nada más bello en el mundo,
que precisamente ahora,
sea el amor el que quema
tu palabra escrita.
¡FRAGANTE!, como el incienso en la misa,
el sándalo te perfuma, liberando a la poetisa
y el corazón se me abruma,
en ese aroma fortuito.
Quiera Dios o el infinito,
miremos la misma luna.
Que bueno que la tinta te de forma,
de mujer, de silencio, de poema.
Que Bello que a la cuarta hora,
no detengas los segundos
y nada más bello en el mundo,
que precisamente ahora,
sea el amor el que quema
tu palabra escrita.
¡FRAGANTE!, como el incienso en la misa,
el sándalo te perfuma, liberando a la poetisa
y el corazón se me abruma,
en ese aroma fortuito.
Quiera Dios o el infinito,
miremos la misma luna.