Por accidente

Sr. Sapo

Poeta asiduo al portal
Vueltas, tantas y tan frenéticas vueltas
Es mi pecho, ha habido un accidente en mi alma
y gira y gira dando vueltas de campana por mi vida
Rápido, cada vez más raudo
No fui yo, no, yo no pise el acelerador, debió ser Dios
Yo era copiloto analfabeto rodeado de hojas que predicen curvas
me miran con ojos blancos, me gritan tinta y yo no entiendo nada
Muerte debe ser aquel muro hacia el que vamos
al otro lado no veo paraíso, ni vírgenes
ni harpas tocadas por asexuadas manos
Sólo matojos secos, campo de secano sin labrar ni cuidar
lagartos que viven buscando sol, ratas que se esconden en la sombra
hormigas negras que siguen maquinalmente la trazada de otra
y zorras
Zorras que cazan y matan y descubren lo mejor de cada animal
que no son sus vidas ni sus palabras ni sus sonrisas
Es su sangre
Ya no sé de cual de ambos lados del muro platicaba …
Vueltas, tantas y tan frenéticas vueltas
girando es difícil decirlo, pero juraría que cada vez voy más rápido
Antes no era así, antes estabas tú y tu cuerpo
hace tanto … y no hace tanto pero de lo lejos que estas pareces leyenda
Me dijiste un día, con esos ojos que eran solo tuyos y solo míos
me dijiste:
- No te enfades si te digo esto, eres como un niño que no puede reír
y nadie dijo con tan poco tanto de mí
Yo te diría ahora, si tu oído aún besara mis labios
te diría:
- No te enfades si te digo esto, eres como una niña enfurruñada
porque la suerte le ganó la partida haciendo trampas
Y es que no éramos más que eso, tú, tu niña y yo
todos inocentes, todos heridos, todos niños
Todavía no doy por cierto quien cuidaba de quien
Recuerdo cuando saltábamos los charcos
y como corríamos cogidos de la mano cruzando calles
tantísimos parques sembrados de ignorancia y risas infantiles
Recuerdo tus caricias,
tan suaves que dudo si me deseabas o me acunabas
tus besos tan hambrientos que quizás me amaras o mamaras de mi
tus ojos como olas que iban y venían a la playa de mi rostro
y de vez en cuando, desafiando a la naturaleza, se quedaban allí por siempre
Todo giraba ya, pero tan despacio que en una de aquellas
nos sorprendió el admirar que a pesar de lo llovido de lágrimas que quedó el camino
el cielo estaba despejado
Nos supo a promesa de ser felices aunque hubiéramos apostado en contra
pero, ¿qué honor hay en el azul del cielo?
Nos separamos por motivos varios, ruptura a medias
último beso en tablas y cultivar noches más largas
volví a saber de ti al tiempo, estás luchando solita tu cruzada
Pregunto a mis armas, de beberse no se ponen de acuerdo en que bando batallaba
y por temor a ser cobarde miento valor para ser temido
monto mi soledad y desenvaino versos mediocres
que si no dañan como espadas quizás si atraquen como navajas
Cierro los ojos
para atacar a todos, para que la oscuridad sea mi único rival
vendo los ojos
para no ver que yo y mi enemigo somos mismo ser en diferente sentido
hielo los ojos
para solo sentir como mi pecho da vueltas
tantas y tan frenéticas vueltas
hacia aquel muro que llamamos muerte.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba