Vic Ballester
Poeta recién llegado
POR EL RIo DEL aZAR
Mis ojos se acostumbran
Al fuego que conmuta,
Fulgurante realidad
En deshilado lecho de deidad.
¡Parar! Es inasequible la perfecta voluntad,
En bálsamo derroche al lago,
Largo recorrido que surca el sabio,
Ah mirado los confines,
Su desemboque al rio.

Soñó construir sublime espejo de tamaño real,
Bastaba mirarse a sí mismo
En aferrado compas de balsa: de fluido arrabal.
¡Espejo cual distractor de destinos temerosos!
Mis ojos se acostumbran
A la callada belleza de su reflejo.
¡Parar! ¿Alguien sabe que es el azar?
Como luciérnaga de noche,
Ave en tempestad,
Caballería en edad de bronce.
Como una gota es el azar.
Aunque, mi balsa repleta de agua es
Mi vida canta: las mil victorias de peripecias
Que manipulan y contradicen la voluntad
Por no ser más que un peón,
Cuyos sueños dicen:
Anclaré la espada en cuanto el recorrido termine
En tremenda vía inestable
Por ello he obsequiado mis sueños a aquellas gotas,
Dando vida a pececillos,
En irremediable desdicha: mis redes rotas.
Gotas presuntuosas que conspiran
Contra mis aleteos de temple liberado.
Mis ojos se acostumbran
Al fuego que conmuta,
Fulgurante realidad
En deshilado lecho de deidad.
¡Parar! Es inasequible la perfecta voluntad,
En bálsamo derroche al lago,
Largo recorrido que surca el sabio,
Ah mirado los confines,
Su desemboque al rio.

Soñó construir sublime espejo de tamaño real,
Bastaba mirarse a sí mismo
En aferrado compas de balsa: de fluido arrabal.
¡Espejo cual distractor de destinos temerosos!
Mis ojos se acostumbran
A la callada belleza de su reflejo.
¡Parar! ¿Alguien sabe que es el azar?
Como luciérnaga de noche,
Ave en tempestad,
Caballería en edad de bronce.
Como una gota es el azar.
Aunque, mi balsa repleta de agua es
Mi vida canta: las mil victorias de peripecias
Que manipulan y contradicen la voluntad
Por no ser más que un peón,
Cuyos sueños dicen:
Anclaré la espada en cuanto el recorrido termine
En tremenda vía inestable
Por ello he obsequiado mis sueños a aquellas gotas,
Dando vida a pececillos,
En irremediable desdicha: mis redes rotas.
Gotas presuntuosas que conspiran
Contra mis aleteos de temple liberado.