frank c.
Poeta adicto al portal
El viento y sus carretas te llevaron.
Me robaron de golpe mi tesoro,
Yo me sentía, y también te sentía
Segura, como moneda de oro.
Te ame tanto, tanto, que me duele
el casi respirar después de todo.
Si fui por ti, ¡y ya el seré se muere!
Y nunca mas seré, ¡por eso lloro!
Cuantas verdades limosneras dejas
faltas de fe y sobradas de luto,
las palabras de mil noches quietas
Cautivadas ala sombra de tu embrujo.
¿Que queda pues, que a el viento
se le olvide? y deje cual rastrojo
en el suelo, es mi corazón que se
tiño de hielo, y muere cada día
sin tus ojos.
Me robaron de golpe mi tesoro,
Yo me sentía, y también te sentía
Segura, como moneda de oro.
Te ame tanto, tanto, que me duele
el casi respirar después de todo.
Si fui por ti, ¡y ya el seré se muere!
Y nunca mas seré, ¡por eso lloro!
Cuantas verdades limosneras dejas
faltas de fe y sobradas de luto,
las palabras de mil noches quietas
Cautivadas ala sombra de tu embrujo.
¿Que queda pues, que a el viento
se le olvide? y deje cual rastrojo
en el suelo, es mi corazón que se
tiño de hielo, y muere cada día
sin tus ojos.
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