De las humedades,
por este costado, marrón y supersónico…
de las intimidades,
con las migas de los bólidos,
y los dientes de papel….
Los cafetales, por el teatro;
los guantes de la tigresa,
y los parches de caracoles lunáticos…
con las más intensas canciones,
con esas heridas, de vistosos colores…
los puentes, por los recuerdos,
las últimas luces del puerto…
aquella, ultima ventana de escuela,
y los jardines de los astros disidentes…
las nuevas pirotecnias de las flores,
o los veleros, que escriben, sobre el tacto en vuelo….
Ese estribillo, que dice:
“te quiero, por qué me atrapa la selva…”
de ese chiste, que nos conduce a su belleza;
y esos amigos, que se buscan,
por la piel de un ideal, para crecer…
por este costado, marrón y supersónico…
de las intimidades,
con las migas de los bólidos,
y los dientes de papel….
Los cafetales, por el teatro;
los guantes de la tigresa,
y los parches de caracoles lunáticos…
con las más intensas canciones,
con esas heridas, de vistosos colores…
los puentes, por los recuerdos,
las últimas luces del puerto…
aquella, ultima ventana de escuela,
y los jardines de los astros disidentes…
las nuevas pirotecnias de las flores,
o los veleros, que escriben, sobre el tacto en vuelo….
Ese estribillo, que dice:
“te quiero, por qué me atrapa la selva…”
de ese chiste, que nos conduce a su belleza;
y esos amigos, que se buscan,
por la piel de un ideal, para crecer…