Alberto Minés
Poeta fiel al portal
Ya no hay más Antofagasta
desde la fuga de tus ojos,
ya no habrá ni una fragata
en la guerra del destino,
No más cuadernos que hablan
ni A con A que se entrelacen,
se fue la luna de gata
en la noche y el desierto
y todo volvía con espanto
a mis sienes ateridas.
Se enciende una estrella, lejos,
vuelan mis pupilas
con la idea de tu rostro
como queriendo volver
con tu pincel de pelo de marta
y pintar el lienzo que me prometiste,
pero no... el sofá quedó vacío,
fue ayer cuando te fuiste.
¿Que será de aquella pequeñita,
De sus manitos como las mías
y la sonrisa que le diste?
Ya no habla ni corre por la casa,
antes me sonreía de la nada
y te tiraba del vestido
como arrancándole las flores.
Ya no hay más flores
Ya no hay más sueños...
todos se fugaron
por la ventana que me diste.
desde la fuga de tus ojos,
ya no habrá ni una fragata
en la guerra del destino,
No más cuadernos que hablan
ni A con A que se entrelacen,
se fue la luna de gata
en la noche y el desierto
y todo volvía con espanto
a mis sienes ateridas.
Se enciende una estrella, lejos,
vuelan mis pupilas
con la idea de tu rostro
como queriendo volver
con tu pincel de pelo de marta
y pintar el lienzo que me prometiste,
pero no... el sofá quedó vacío,
fue ayer cuando te fuiste.
¿Que será de aquella pequeñita,
De sus manitos como las mías
y la sonrisa que le diste?
Ya no habla ni corre por la casa,
antes me sonreía de la nada
y te tiraba del vestido
como arrancándole las flores.
Ya no hay más flores
Ya no hay más sueños...
todos se fugaron
por la ventana que me diste.