Por qué no me creíste, mi niña
cuando caía la noche susurraba a tu oído palabras lujuriosas
pero al romper el día se quebraban mis entrañas
te advertí una y mil veces del peligro de este sin sentido
te indiqué por dónde ir, que camino seguir
creíste que nuestro amor estaba acorazado
es cierto que aguantó temporales y ventiscas
pero no resistió el embrujo de otra dama
No llores más, mi niña, acabó este desatino.
cuando caía la noche susurraba a tu oído palabras lujuriosas
pero al romper el día se quebraban mis entrañas
te advertí una y mil veces del peligro de este sin sentido
te indiqué por dónde ir, que camino seguir
creíste que nuestro amor estaba acorazado
es cierto que aguantó temporales y ventiscas
pero no resistió el embrujo de otra dama
No llores más, mi niña, acabó este desatino.