El Arethra
Poeta recién llegado
Sucede que se nos va la sangre
como si fuera tinta
y viceversa,
nos pesa más un desplante, un no te quiero
que todas las tragedias Shakespeareanas.
Sucede que si nos duele lo gritamos
ya que somos niños, dementes, escribimos
palabras impulsivas como besos.
Hace poco descubrimos
que no solo al mar se lanzan las botellas,
que todo el dolor y la gloria y la agonía
de una historia
merecen un capítulo en el libro
de nuestra propia inexperiencia.
"Los mismos dedos que acarician tus cabellos
y se enredan con el sol y te acarician
se vuelven torpes y groseros con el lápiz"
Sucede también que las nostalgias
nos boicotean el estilo
y desparraman al viento desventuras
como premios al despecho sin consuelo.
Y que cualquiera escribe cualquier cosa,
eso es cierto,
pero vale más lo auténtico,
el verdadero poeta enamorado
que todo un continente de escritores,
o un planeta de momias literatas.
como si fuera tinta
y viceversa,
nos pesa más un desplante, un no te quiero
que todas las tragedias Shakespeareanas.
Sucede que si nos duele lo gritamos
ya que somos niños, dementes, escribimos
palabras impulsivas como besos.
Hace poco descubrimos
que no solo al mar se lanzan las botellas,
que todo el dolor y la gloria y la agonía
de una historia
merecen un capítulo en el libro
de nuestra propia inexperiencia.
"Los mismos dedos que acarician tus cabellos
y se enredan con el sol y te acarician
se vuelven torpes y groseros con el lápiz"
Sucede también que las nostalgias
nos boicotean el estilo
y desparraman al viento desventuras
como premios al despecho sin consuelo.
Y que cualquiera escribe cualquier cosa,
eso es cierto,
pero vale más lo auténtico,
el verdadero poeta enamorado
que todo un continente de escritores,
o un planeta de momias literatas.