julietagris
Poeta recién llegado
Me ciño en el talle de tu cuerpo ,
me enredo como ave movida por las olas entre tus dientes ,
me crecen las inmensas ganas de volver a verte .
Esta vez abrir los ojos,
..saberte cierto.
Mirarte, bajar la mirada y sonreír
porque estás más real que nunca antes.
Porque eres más tangible que el amor mismo.
Te abrazo universalmente.
Me inundas ,
..me habitas,
eres todo tú este silencio.
Entre la torpeza de tus manos,
la ligereza de mis caricias.
No hay más que ante compases del tiempo
del tacto imperfecto que se armoniza,
.se resuelve.
Yo que no sé de las palabras,
te persigo con mi mirada y te cuento
de las flores y el tiempo.
Te inhalo una vez más como el único aire,
me vas salvando de este inframundo,
de dioses y putas que no aman a nadie.
Me vas cubriendo de tu lumínica oscuridad
me hundo mientras miro la claridad del reflejo.
Me voy adentrando a buscarme en ti,
a mirar mi niñez y consentirme
como si no fuera yo
empiezo a sentir ternura por mí,
desde ti.
Me haces amarme como me amas,
y me amas tanto que sólo puedo sentarme en este sitio,
que es ninguno para nadie,
darte mi mano y besar tu frente.
Entretener mi respiración en tu oído,
mientras te cuento y te cuento
como va la vida de los que ya no salimos de tu alma.
me enredo como ave movida por las olas entre tus dientes ,
me crecen las inmensas ganas de volver a verte .
Esta vez abrir los ojos,
..saberte cierto.
Mirarte, bajar la mirada y sonreír
porque estás más real que nunca antes.
Porque eres más tangible que el amor mismo.
Te abrazo universalmente.
Me inundas ,
..me habitas,
eres todo tú este silencio.
Entre la torpeza de tus manos,
la ligereza de mis caricias.
No hay más que ante compases del tiempo
del tacto imperfecto que se armoniza,
.se resuelve.
Yo que no sé de las palabras,
te persigo con mi mirada y te cuento
de las flores y el tiempo.
Te inhalo una vez más como el único aire,
me vas salvando de este inframundo,
de dioses y putas que no aman a nadie.
Me vas cubriendo de tu lumínica oscuridad
me hundo mientras miro la claridad del reflejo.
Me voy adentrando a buscarme en ti,
a mirar mi niñez y consentirme
como si no fuera yo
empiezo a sentir ternura por mí,
desde ti.
Me haces amarme como me amas,
y me amas tanto que sólo puedo sentarme en este sitio,
que es ninguno para nadie,
darte mi mano y besar tu frente.
Entretener mi respiración en tu oído,
mientras te cuento y te cuento
como va la vida de los que ya no salimos de tu alma.
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