dark-maiden
Poeta fiel al portal
Tu dolor es mi dolor.
Tus lágrimas marchitan tu ser,
y hieren mis latidos paralizando
los suspiros en una congoja mental
que no me deja respirar.
Tu pena se traspasa a mis venas.
Me abro paso entre la maleza
del odio, espesa y profunda como
la tristeza que corrompe nuestra risa.
Me convierto en una mota de polvo,
insignificante como un anillo en el
dedo del muerto, como una astilla
en la corona de un dios.
Por ti, amado.
Ser supremo a quien los mortales
torturan con su envidia.
Con sus miserables aspiraciones
congeladas por el vacío.
Me convierto en una espina,
viviendo en mi propio dolor,
sufriendo por tu desolación.
Por ti, amado.
Hechicero divino a quien
las arpías le desgarran el alma,
lo entregan a la esfinge, no pudiendo
contener la rabia de ver cómo los
cerrojos de sus enigmas son abiertos
por tu inteligible sabiduría.
Tus lágrimas marchitan tu ser,
y hieren mis latidos paralizando
los suspiros en una congoja mental
que no me deja respirar.
Tu pena se traspasa a mis venas.
Me abro paso entre la maleza
del odio, espesa y profunda como
la tristeza que corrompe nuestra risa.
Me convierto en una mota de polvo,
insignificante como un anillo en el
dedo del muerto, como una astilla
en la corona de un dios.
Por ti, amado.
Ser supremo a quien los mortales
torturan con su envidia.
Con sus miserables aspiraciones
congeladas por el vacío.
Me convierto en una espina,
viviendo en mi propio dolor,
sufriendo por tu desolación.
Por ti, amado.
Hechicero divino a quien
las arpías le desgarran el alma,
lo entregan a la esfinge, no pudiendo
contener la rabia de ver cómo los
cerrojos de sus enigmas son abiertos
por tu inteligible sabiduría.
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