Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Atado al eslabón de tu cadena
y preso de tus besos, vida mía,
me siento más alado todavía
y alado me despojo de la pena.
Dependo de tu piel, dulce condena,
nutriendo con su tacto mi osadía.
Soy reo liberado cada día
por el verdor de tu mirada buena.
Apuro mi reloj por dar mi boca
al ósculo que trata de escaparse
en busca de tu sed de forma loca…
A todo en libertad -¡todo es amarse!-
convierto el corazón en sol que invoca
el modo colosal de liberarse.
y preso de tus besos, vida mía,
me siento más alado todavía
y alado me despojo de la pena.
Dependo de tu piel, dulce condena,
nutriendo con su tacto mi osadía.
Soy reo liberado cada día
por el verdor de tu mirada buena.
Apuro mi reloj por dar mi boca
al ósculo que trata de escaparse
en busca de tu sed de forma loca…
A todo en libertad -¡todo es amarse!-
convierto el corazón en sol que invoca
el modo colosal de liberarse.