la poesía no es mía:
es de todos los hombres.
cada palabra que dibujan
mis manos son el aliento
de todos aquellos que sufren.
son la respiración de esa madre
a la que nunca podré querer
todo lo que se merece.
el papel que se ensucia
con mi alma no es más que la
sonrisa de todos esos niños
que cerraron sus ojitos para siempre
antes de tiempo.
mi soledad es vuestro abrazo.
mi agonía es vuestra sonrisa.
mi tristeza es vuestro suspiro.
mi sentimiento cuece a fuego
cada palabra por esos hombres
que trabajan doce horas,
por esas amas de casa
que hacen de sus hogares palacios,
por los ancianos que fabricaron
nuestro presente.
por todos ellos.
es de todos los hombres.
cada palabra que dibujan
mis manos son el aliento
de todos aquellos que sufren.
son la respiración de esa madre
a la que nunca podré querer
todo lo que se merece.
el papel que se ensucia
con mi alma no es más que la
sonrisa de todos esos niños
que cerraron sus ojitos para siempre
antes de tiempo.
mi soledad es vuestro abrazo.
mi agonía es vuestra sonrisa.
mi tristeza es vuestro suspiro.
mi sentimiento cuece a fuego
cada palabra por esos hombres
que trabajan doce horas,
por esas amas de casa
que hacen de sus hogares palacios,
por los ancianos que fabricaron
nuestro presente.
por todos ellos.