Carolina Cosentino
Poeta recién llegado
POR ÚLTIMA VEZ
Anoche al cruzarte,
como duele arrancar del cuerpo
la daga de la mortal herida,
sentí que mi corazón me abandonaba
y nada en el mundo podría curar el dolor
de saber que tu vida ya no era mía.
Padecí los celos
que me robaron de la calma la ira,
y fui una errante vagabunda
en un cielo de insondable agonía.
Vacía de todo amor
sentí que el pasado me invadía,
y aunque quise borrar de mi mente
el recuerdo de tus caricias
como las huellas en la arena
desaparecí contigo,
y fue solo en el olvido cuando por un instante
te sentí por última vez,
enamorado y solo mío.
CAROLINA COSENTINO
Anoche al cruzarte,
como duele arrancar del cuerpo
la daga de la mortal herida,
sentí que mi corazón me abandonaba
y nada en el mundo podría curar el dolor
de saber que tu vida ya no era mía.
Padecí los celos
que me robaron de la calma la ira,
y fui una errante vagabunda
en un cielo de insondable agonía.
Vacía de todo amor
sentí que el pasado me invadía,
y aunque quise borrar de mi mente
el recuerdo de tus caricias
como las huellas en la arena
desaparecí contigo,
y fue solo en el olvido cuando por un instante
te sentí por última vez,
enamorado y solo mío.
CAROLINA COSENTINO