Bender Carvajal
Poeta recién llegado
- Quiero darte un beso
- ¿Sólo uno ?
Y aquella noche entonces
cual madreselva nuestras bocas
a la orilla de los escenarios
con su bandada de gaviotas
residieron la una junto a la otra,
y con tu beso cerradura
me dejaste el corazón
clausurado entre tus labios
como eterna supernova.
Por un beso tuyo
nos llevó la tarde
y nos cayó la noche encima,
como espuma silenciosa,
como un río de luciérnagas
impregnado de pupilas.
Caminamos ilusamente
dilatando el atardecer,
con ese paso de saber
que donde yo iba eras tú
y donde tú estabas
esperabas por mí
Por un beso tuyo
flor fuego tambores grito
volaba la noche
como un carnaval
entre tu boca y la mía;
por un beso tuyo
pequeño rincón
de mi castigo ausente,
convoqué los huesos
a través de túneles
por esa tierra capilar
para beberte en un racimo
de metálicas sinfonías;
por un beso tuyo
mi mano águila viento surco
trepó tu cuello
con alas vencidas,
tu cuello pedestal
de tu boca
que a mi llegada
se ofrecía;
por un beso tuyo,
por un beso tuyo
Por un beso tuyo
la Santísima Trinidad
me dio sus manos
y sin corona ni reino,
a mi pobreza,
te puso entre las mías
- ¿Sólo uno ?
Y aquella noche entonces
cual madreselva nuestras bocas
a la orilla de los escenarios
con su bandada de gaviotas
residieron la una junto a la otra,
y con tu beso cerradura
me dejaste el corazón
clausurado entre tus labios
como eterna supernova.
Por un beso tuyo
nos llevó la tarde
y nos cayó la noche encima,
como espuma silenciosa,
como un río de luciérnagas
impregnado de pupilas.
Caminamos ilusamente
dilatando el atardecer,
con ese paso de saber
que donde yo iba eras tú
y donde tú estabas
esperabas por mí
Por un beso tuyo
flor fuego tambores grito
volaba la noche
como un carnaval
entre tu boca y la mía;
por un beso tuyo
pequeño rincón
de mi castigo ausente,
convoqué los huesos
a través de túneles
por esa tierra capilar
para beberte en un racimo
de metálicas sinfonías;
por un beso tuyo
mi mano águila viento surco
trepó tu cuello
con alas vencidas,
tu cuello pedestal
de tu boca
que a mi llegada
se ofrecía;
por un beso tuyo,
por un beso tuyo
Por un beso tuyo
la Santísima Trinidad
me dio sus manos
y sin corona ni reino,
a mi pobreza,
te puso entre las mías
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