Ya no hay excusa amor,
me pondré de pie
y luchare por salir adelante.
Me borrare el dolor,
de no poder tenerte,
con un beso en tu mejilla.
Luego si quieres me iré,
con la luna cuan se vaya,
junto a lo oscuro de la noche.
Por eso dejarme morir,
luchando por un sueño.
Aunque sea el de contigo vivir,
una historia de verdadera pasión,
algo que realmente sea hermoso.
Como con esta letra que con mi alma acompaño,
haciendo que este torpe corazón.
Termine en el suelo sin colchón.
Burbujas en un pecera,
suben como mi ansiedad.
Por tenerte en mi cama cada noche,
para volver a tener la primavera,
que la luna nos entregue su claridad.
Para que al lado oscuro hagamos un reproche,
como nadie lo hizo jamás.
Déjame regalarte mi poesías,
vamos a nadar por un mar antiguo.
Que cree para nosotros dos,
allí donde no me atrevo ir si no es contigo.
De la mano cogidos,
de la misma forma que imagine.
Una tarde de esas de verano,
en las algún verso con lagrimas acompañe.
Que suene el piano,
para que podamos bailar.
Aquella dulce melodía,
que nos hagan probar.
Lo dulce que lleva el día,
donde tenemos la vida unida
y soñamos en una misma almohada
me pondré de pie
y luchare por salir adelante.
Me borrare el dolor,
de no poder tenerte,
con un beso en tu mejilla.
Luego si quieres me iré,
con la luna cuan se vaya,
junto a lo oscuro de la noche.
Por eso dejarme morir,
luchando por un sueño.
Aunque sea el de contigo vivir,
una historia de verdadera pasión,
algo que realmente sea hermoso.
Como con esta letra que con mi alma acompaño,
haciendo que este torpe corazón.
Termine en el suelo sin colchón.
Burbujas en un pecera,
suben como mi ansiedad.
Por tenerte en mi cama cada noche,
para volver a tener la primavera,
que la luna nos entregue su claridad.
Para que al lado oscuro hagamos un reproche,
como nadie lo hizo jamás.
Déjame regalarte mi poesías,
vamos a nadar por un mar antiguo.
Que cree para nosotros dos,
allí donde no me atrevo ir si no es contigo.
De la mano cogidos,
de la misma forma que imagine.
Una tarde de esas de verano,
en las algún verso con lagrimas acompañe.
Que suene el piano,
para que podamos bailar.
Aquella dulce melodía,
que nos hagan probar.
Lo dulce que lleva el día,
donde tenemos la vida unida
y soñamos en una misma almohada