susoermida
Poeta recién llegado
porque el sitio que me destinaron para vivir se va desinteresando
cada día más por el bien y parece destinado a una triste ruina
Dante Alighieri. Canto XXIV. La Divina Comedia.
Ando a tumbos con mi tristeza
como si fueran pañales para remediar
una dolencia. Transito con los emplastos
para ver si me quitan estas suciedades
de mi alma.
No es que camine sobre lo que yo sé,
es que circulo sobre los pasos de mi alma
batallando por encontrar esta estupidez
que me ocupa.
Logro lavarme las pieles que me circundan
y hasta lo imposible lavo sobre lo lavado
pero no me quito el odio y la mentira,
no doy blanco sobre el esfuerzo del refriego,
sobre los problemas que
ocupan y que me destellan cada día.
Tengo un diccionario abierto siempre
a mis demandas y nunca encuentro
las explicaciones aunque me lamen
los ojos y el instinto.
Voy andando despacio y aprisa
por esta escuela sin ventanas
en donde las noches me caen como
humillaciones al oficio que represento.
Será que alguien me hizo imperfecto.
Pero también me pregunto por qué
tantas imperfecciones.
Ahora que debería cumplir con el verso
y con lo que esperaba de el
me voy a buscar lo fácil:
me voy a dejar caer en la indolencia,
en el puto olvido y así justificarme todos mis defectos.
cada día más por el bien y parece destinado a una triste ruina
Dante Alighieri. Canto XXIV. La Divina Comedia.
Ando a tumbos con mi tristeza
como si fueran pañales para remediar
una dolencia. Transito con los emplastos
para ver si me quitan estas suciedades
de mi alma.
No es que camine sobre lo que yo sé,
es que circulo sobre los pasos de mi alma
batallando por encontrar esta estupidez
que me ocupa.
Logro lavarme las pieles que me circundan
y hasta lo imposible lavo sobre lo lavado
pero no me quito el odio y la mentira,
no doy blanco sobre el esfuerzo del refriego,
sobre los problemas que
ocupan y que me destellan cada día.
Tengo un diccionario abierto siempre
a mis demandas y nunca encuentro
las explicaciones aunque me lamen
los ojos y el instinto.
Voy andando despacio y aprisa
por esta escuela sin ventanas
en donde las noches me caen como
humillaciones al oficio que represento.
Será que alguien me hizo imperfecto.
Pero también me pregunto por qué
tantas imperfecciones.
Ahora que debería cumplir con el verso
y con lo que esperaba de el
me voy a buscar lo fácil:
me voy a dejar caer en la indolencia,
en el puto olvido y así justificarme todos mis defectos.