alejandrina padron
Poeta recién llegado
He bajado hasta la orilla
Allí estaban las olas que en su eterno vaivén querían encantarme
Pero he vuelto a no encontrarte y me negué a ir con ellas
Me contaron que mi destino estaba en no se donde
Y que allí me esperaba no se quien
Descubrí que me mienten
Que siempre me han mentido
Sienten celos de la arena de mi playa
De esa arena negra y caliente que te embriaga el corazón
Mi luz es esa negrura
Aquí, quiero esperar que florezcan las buganvillas
Que explosionen sus rojos sobre las blancas paredes
Puedo ceñirme una corona de algas y ser la reina de mi vida
Mi reino es infinito
Va de un confín a otro de la tierra
Mis palacios son las verdes montañas
Mis riquezas el sol y las estrellas
Mis amores todos los hombres de buena voluntad
Mis pesares no existen
La muerte ¿qué es la muerte?
La muerte sería estar lejos de mi tierra
No respirar su aire salado
No ver el sol salir por detrás de mis montañas
No vivir el instante preciso en que se esconde dentro del mar
No poder contar los infinitos diamantes de este cielo
No, aquí no se muere
Se vive cada día con la ilusión de ver crecer las amapolas
Te acuna el titilar de las estrellas
La brisa te acaricia dulcemente
Aquí se forma parte del paisaje
He bajado hasta la orilla
Pero no voy a oír esos cantos de sirena
No miraré los encajes de espuma con que quieres enredarme
Y atestiguo que no iré a parte alguna
Porque he vuelto a no encontrarte
Allí estaban las olas que en su eterno vaivén querían encantarme
Pero he vuelto a no encontrarte y me negué a ir con ellas
Me contaron que mi destino estaba en no se donde
Y que allí me esperaba no se quien
Descubrí que me mienten
Que siempre me han mentido
Sienten celos de la arena de mi playa
De esa arena negra y caliente que te embriaga el corazón
Mi luz es esa negrura
Aquí, quiero esperar que florezcan las buganvillas
Que explosionen sus rojos sobre las blancas paredes
Puedo ceñirme una corona de algas y ser la reina de mi vida
Mi reino es infinito
Va de un confín a otro de la tierra
Mis palacios son las verdes montañas
Mis riquezas el sol y las estrellas
Mis amores todos los hombres de buena voluntad
Mis pesares no existen
La muerte ¿qué es la muerte?
La muerte sería estar lejos de mi tierra
No respirar su aire salado
No ver el sol salir por detrás de mis montañas
No vivir el instante preciso en que se esconde dentro del mar
No poder contar los infinitos diamantes de este cielo
No, aquí no se muere
Se vive cada día con la ilusión de ver crecer las amapolas
Te acuna el titilar de las estrellas
La brisa te acaricia dulcemente
Aquí se forma parte del paisaje
He bajado hasta la orilla
Pero no voy a oír esos cantos de sirena
No miraré los encajes de espuma con que quieres enredarme
Y atestiguo que no iré a parte alguna
Porque he vuelto a no encontrarte