Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Intento rebasarme en cada verso,
como una sinestesia que me besa la voz
hasta pudrir tu esencia.
No se amparan en mí tus emociones,
y medito hasta cuándo podré dejar de ser
la raíz del dilema.
Y pienso: Hay dos tipos de vida.
Poco a poco me acerco a tu distancia ingente,
poco a poco desgarro la mirada.
Y no elijo jamás, no tengo potestad para engañarme.
Ambas formas de secuenciar mi mundo van implícitas
en esta habilidad de hacer lo simultáneo
único.
Y lo visceral armónico.