Jessy Adrian
Poeta recién llegado
Río al ver lo poco que nos queda
¿ya para qué... y a quién mentir?
Si es hasta magnifico el sentir
que tanto fervor mi alma depreda.
Ese brebaje de luz, vino y seda,
disfraz perfecto de tu veneno, un elixir
que bebí y ahora sin poderme redimir,
vive mi felicidad sentenciada en veda.
Pero hay una luz que miro desde lejos,
luz de otro amor que me alimenta,
es una luz clara, cálida, e incruenta.
Tú dime lo que quieras, igual ¡ya qué!
sufres al ver que me río, sin saber que:
hay otra luz que miro desde lejos.
¿ya para qué... y a quién mentir?
Si es hasta magnifico el sentir
que tanto fervor mi alma depreda.
Ese brebaje de luz, vino y seda,
disfraz perfecto de tu veneno, un elixir
que bebí y ahora sin poderme redimir,
vive mi felicidad sentenciada en veda.
Pero hay una luz que miro desde lejos,
luz de otro amor que me alimenta,
es una luz clara, cálida, e incruenta.
Tú dime lo que quieras, igual ¡ya qué!
sufres al ver que me río, sin saber que:
hay otra luz que miro desde lejos.
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