Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
El viento que no cesa
la lluvia no se calma
tú mientras me besas
tormenta para el alma.
En la mirada tu fuego
ardor por todo el cuerpo
irrechazable tu juego
siento que por ti muero.
Más bonita que la Luna
más ardiente que el Sol
encontrarte es mi fortuna
aportas a mi vida color.
Tu cuerpo el torbellino
de aguas turbulentas
no quiero ser un mohíno
actuaré de forma lenta.
Tu mente es mi montaña
reto algo difícil de escalar
juntos por las mañanas
lo que más puedo desear.
Tocas las fibras de mi ser
cómo nadie lo había hecho
y me siento desfallecer
estando juntos en tu lecho.
A tu lado me siento valiente
seguro ya nada podrá pararme
inspiras confianza suficiente
para los problemas enfrentarme.
Mi preciosa emperatriz
vivimos cuentos de hadas
tú me haces muy feliz
la vida sin ti no es nada.
la lluvia no se calma
tú mientras me besas
tormenta para el alma.
En la mirada tu fuego
ardor por todo el cuerpo
irrechazable tu juego
siento que por ti muero.
Más bonita que la Luna
más ardiente que el Sol
encontrarte es mi fortuna
aportas a mi vida color.
Tu cuerpo el torbellino
de aguas turbulentas
no quiero ser un mohíno
actuaré de forma lenta.
Tu mente es mi montaña
reto algo difícil de escalar
juntos por las mañanas
lo que más puedo desear.
Tocas las fibras de mi ser
cómo nadie lo había hecho
y me siento desfallecer
estando juntos en tu lecho.
A tu lado me siento valiente
seguro ya nada podrá pararme
inspiras confianza suficiente
para los problemas enfrentarme.
Mi preciosa emperatriz
vivimos cuentos de hadas
tú me haces muy feliz
la vida sin ti no es nada.