En las olas de tus besos
se acurrucan mis sentidos
como si los abrazaras
en tu calor termal incesante,
recorres con tus yemas
mis sienes, ya sin sentido
mientras le imploro al infinito
me deje seguir cayendo en este placentero precipicio.
El alba resplandece
y tu calor no se ha ido;
me levanto,
voy a la oficina,
te veo,
tú no me haces caso.
se acurrucan mis sentidos
como si los abrazaras
en tu calor termal incesante,
recorres con tus yemas
mis sienes, ya sin sentido
mientras le imploro al infinito
me deje seguir cayendo en este placentero precipicio.
El alba resplandece
y tu calor no se ha ido;
me levanto,
voy a la oficina,
te veo,
tú no me haces caso.