cemento-rock-argento
Poeta recién llegado
Calmo ya la marea que nos había hundido,
y fuimos a parar a un mar más que clandestino,
sin abastecimiento alguno nos fuimos,
por precipitados, quizás por eso, nos hemos perdido.
Y olvide algunos pares, que en mi vida ayudaban,
olvide escuchar consejos, de gente amada,
nos enfrentamos a todos, espalda con espalda,
y nos hicimos sonido, sólo de lejos, palabras.
La corriente llevaba nuestra vida sin reparos,
tranquilizante agonía, era morir a tu lado,
sin embargo empezó en nosotros uno que otro desgarro,
sin saberlo nosotros, se acercaba un nuevo ocaso.
Uno de esos que con dudas nos adormece,
u otro de aquellos en el que no nos deja dormir,
esa sensación de no tener fuerzas ni para cerrar un ojo,
o como esos putos momentos en que es un ultimo despedir.
Se me ha paralizado el corazón, se ha quedado sin tu fuego,
pero no te olvides nunca, precipitados nos dijeron,
quizás no sea la ultima vez, que me acuerde de tu cuerpo,
y quizás sea un adiós, precipitado de nuevo
y fuimos a parar a un mar más que clandestino,
sin abastecimiento alguno nos fuimos,
por precipitados, quizás por eso, nos hemos perdido.
Y olvide algunos pares, que en mi vida ayudaban,
olvide escuchar consejos, de gente amada,
nos enfrentamos a todos, espalda con espalda,
y nos hicimos sonido, sólo de lejos, palabras.
La corriente llevaba nuestra vida sin reparos,
tranquilizante agonía, era morir a tu lado,
sin embargo empezó en nosotros uno que otro desgarro,
sin saberlo nosotros, se acercaba un nuevo ocaso.
Uno de esos que con dudas nos adormece,
u otro de aquellos en el que no nos deja dormir,
esa sensación de no tener fuerzas ni para cerrar un ojo,
o como esos putos momentos en que es un ultimo despedir.
Se me ha paralizado el corazón, se ha quedado sin tu fuego,
pero no te olvides nunca, precipitados nos dijeron,
quizás no sea la ultima vez, que me acuerde de tu cuerpo,
y quizás sea un adiós, precipitado de nuevo