Nicolás Zzcko
Nicklas Trejo
Nadando, en el líquido amniótico,
suspendido en producción,
oyes un grito, y sientes el horror.
Sus pulsos eléctricos,
del sistema nervioso y circular,
le avisan, que está cerca el final.
En el cérvix, un gran gancho de metal,
rompe tu gran refugio fetal, placenta,
ríspida y roja, es rota, de manera brutal.
De pronto, el instrumento del mal,
se topa con el producto fetal,
y brilla, con un tremendo temblor
del brazo se su sádico creador.
El feto desesperado trata de escapar,
valiéndose de su instinto animal,
mas no hay salida alguna,
deceso en forma prenatal.
Toma al, espécimen, y por el
cuello lo persive , trozar es solo
cuestión de tiempo, aprieta,
todo quedó desecho.