Calidoscópio
Poeta recién llegado
Cuando de mi vida finalmente el furor concluya
el fuego del aguardiente, bacará y tabaco
ya no motorizará mi cuerpo escarniado
La nave de mi juventud habrá bogado sola
sin hallar un puerto donde asentarse
la mortandad cernirá un polen negro sobre mis últimos días
y lo encontraré en mi guitarra, en mis letrillas
y en los corazones de quienes me rodean
Hasta el día de mi fatídico entierro
por fin en un traje de madera entrare en la tierra
gozaré nuevamente la inocencia de los espacios inconquistados
se abrirá el infinito mudo a la conciencia
viviré en la paz que hay fuera de la lucha del ser
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