presas fáciles

Anna Politkóvskaya

Poeta fiel al portal
Hoy la luna tampoco se ha presentado. Después de un día que nunca llega a despertar del todo, la obscuridad aprovecha la ocasión en que las horas, insolentes y perezosas, se hacen eternas para arrebatarnos el espacio, las dimensiones y el centro de gravedad, llevándose consigo el mundo. Somos, a partir de este momento, presas fáciles de jaurías humanas que con fruición devoran nuestra capacidad de compasión y los anhelos de utopía. Estar cuerdos entre tanta desolación es un suplicio que nos obliga a vagar sin descanso por una carretera que conduce a ninguna parte, pues ya no quedan sitios donde pasar el resto de nuestras vidas. Aún me quedan dos balas en la recámara, pero sé que jamás podré disparar contra mi hijo.
 
Hoy la luna tampoco se ha presentado. Después de un día que nunca llega a despertar del todo, la obscuridad aprovecha la ocasión en que las horas, insolentes y perezosas, se hacen eternas para arrebatarnos el espacio, las dimensiones y el centro de gravedad, llevándose consigo el mundo. Somos, a partir de este momento, presas fáciles de jaurías humanas que con fruición devoran nuestra capacidad de compasión y los anhelos de utopía. Estar cuerdos entre tanta desolación es un suplicio que nos obliga a vagar sin descanso por una carretera que conduce a ninguna parte, pues ya no quedan sitios donde pasar el resto de nuestras vidas. Aún me quedan dos balas en la recámara, pero sé que jamás podré disparar contra mi hijo.
Intenso recorrido en esa tormenta donde los anhelos dejar como un malestar vital.
me ha gustado mucho. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba