Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Ignorante tú de mi desdicha.
Soy un niño indefenso en tu presencia.
Arrúllame, hermoso amor,
Cariño mío, dame un beso;
Hazme una suave caricia.
hazme un delicado gesto.
Aliviame de este frío.
Háblame, hazme un delicado gesto.
Mírame, que sean tus ojos en los míos.
Arrullo de viento, que sea tú voz;
Que tus ojos, me miren tierno.
Te hago saber dolor mío,
Que estoy preso de tu misterio.
Te hago saber, dolor mío;
Que en tu voz, escuchan mis oídos,
Escuchan el silencio nocturno de los desiertos.
El nocturno ulular de las montañas.
El silencio siniestro de los cielos.