Pretendí olvidarte desde que te fuiste,
pero mi alma llora y en silencio insiste,
que vengas conmigo como lo hiciste ayer,
y buscarte entre la niebla al amanecer,
sé que te he perdido y nada puedo hacer,
pero este corazón no se quiere convencer.
Cómo fue que terminó si nos quedaba mucho tiempo,
cómo fue que esas palabras llenas de sentimiento,
ahora en mi soledad las escucho en mi aliento,
cuando suspiro y me arrastra la desesperación
por volver a sentir en mi corazón la ilusión,
¡de nada sirve!, esto se vuelve mi frustración.
No puedo contenerme sin sentir la tristeza,
el dolor de haber perdido acaba con mi fuerza,
desde aquél momento no queda ninguna esperanza,
es tan difícil dejar ir lo que más he querido,
aunque mi sentimiento esté totalmente herido,
a pesar que alguna vez, por otro amor he sufrido.
No logro encontrar explicación en el silencio,
ni miro señales al volver mis ojos al espacio,
ni cuando camino entre las piedras muy despacio,
sólo una mirada agachada y hombros encorvados,
aquello que suele suceder a hombres enamorados,
de un amor que ahora los ha dejado olvidados.
Mirada de dolor y sufrimiento has provocado,
y la tristeza intenta tragarme de un vocado,
¡Dios, protégeme! decidí y lo he proclamado,
mientras tú te escapas con mi felicidad,
dejando descubierto en el camino la verdad,
que llevas entre tu alma pura falsedad.
¿Qué le queda a mi corazón?
¿Qué le queda a mi alma?
Si se fue a quien ama,
Si era Ella mi pasión.
Ahora sólo pretendo olvidarte,
hoy ya no busco más soñarte,
ni mucho menos, de nuevo quererte,
como lo hice ayer sin fallarte,
ahora ya no puedo amarte,
y sólo me queda, de una vez olvidarte.
pero mi alma llora y en silencio insiste,
que vengas conmigo como lo hiciste ayer,
y buscarte entre la niebla al amanecer,
sé que te he perdido y nada puedo hacer,
pero este corazón no se quiere convencer.
Cómo fue que terminó si nos quedaba mucho tiempo,
cómo fue que esas palabras llenas de sentimiento,
ahora en mi soledad las escucho en mi aliento,
cuando suspiro y me arrastra la desesperación
por volver a sentir en mi corazón la ilusión,
¡de nada sirve!, esto se vuelve mi frustración.
No puedo contenerme sin sentir la tristeza,
el dolor de haber perdido acaba con mi fuerza,
desde aquél momento no queda ninguna esperanza,
es tan difícil dejar ir lo que más he querido,
aunque mi sentimiento esté totalmente herido,
a pesar que alguna vez, por otro amor he sufrido.
No logro encontrar explicación en el silencio,
ni miro señales al volver mis ojos al espacio,
ni cuando camino entre las piedras muy despacio,
sólo una mirada agachada y hombros encorvados,
aquello que suele suceder a hombres enamorados,
de un amor que ahora los ha dejado olvidados.
Mirada de dolor y sufrimiento has provocado,
y la tristeza intenta tragarme de un vocado,
¡Dios, protégeme! decidí y lo he proclamado,
mientras tú te escapas con mi felicidad,
dejando descubierto en el camino la verdad,
que llevas entre tu alma pura falsedad.
¿Qué le queda a mi corazón?
¿Qué le queda a mi alma?
Si se fue a quien ama,
Si era Ella mi pasión.
Ahora sólo pretendo olvidarte,
hoy ya no busco más soñarte,
ni mucho menos, de nuevo quererte,
como lo hice ayer sin fallarte,
ahora ya no puedo amarte,
y sólo me queda, de una vez olvidarte.