ANTILOPE
Poeta recién llegado
Tus ojos café de mi insomnio
escrutando el mar de mi pasión
sucumbiendo a la sedición
rebeldes a la castidad y decoro.
Y como vino mi otoño
con tu inesperado resplandor
cubriendo de verde mi marrón
con un solsticio en el equinocio.
Y en mi ocaso brotaron retoños
alimentados de inédita sensación
atónitos como debutantes en el amor
el adiós volvió a ser retorno.
Mis ramblas de sequía sin fondo
que olvidaron del agua su rumor
caudales que ahora rugen su voz
desbordados por tu meteoro .
Ahora sopla el siroco
caldeando aquel frío interior
entibiando mi corazón
llenándome de gozos.
Sacia en mi tus antojos
dame tu fértil respiración
líbame sin rubor
bebe de mi pozo.
Perfumes son tu alboroto
en tus jardines en flor
sendas en tu cuello tu olor
donde transito absorto.
Tras los silencios rotos
perlados de sudor
en las albas sin pudor
unidos al mismo asombro.
escrutando el mar de mi pasión
sucumbiendo a la sedición
rebeldes a la castidad y decoro.
Y como vino mi otoño
con tu inesperado resplandor
cubriendo de verde mi marrón
con un solsticio en el equinocio.
Y en mi ocaso brotaron retoños
alimentados de inédita sensación
atónitos como debutantes en el amor
el adiós volvió a ser retorno.
Mis ramblas de sequía sin fondo
que olvidaron del agua su rumor
caudales que ahora rugen su voz
desbordados por tu meteoro .
Ahora sopla el siroco
caldeando aquel frío interior
entibiando mi corazón
llenándome de gozos.
Sacia en mi tus antojos
dame tu fértil respiración
líbame sin rubor
bebe de mi pozo.
Perfumes son tu alboroto
en tus jardines en flor
sendas en tu cuello tu olor
donde transito absorto.
Tras los silencios rotos
perlados de sudor
en las albas sin pudor
unidos al mismo asombro.