Se rompe el silencio
los vientos se escuchan,
las rocas se cubren
de humo grisáceo.
Las gaviotas vuelan,
los nidos se mecen,
y yo te esperaba
sabía que venías.
Y al voltear mi cara
te vi en la lejanía,
di canto alegría
a verte llegar.
Extendí mis manos,
tocaron las tuyas,
tomaste mi talle,
probaste mi boca.
Y con ese encanto
de tus mieles cantos
me quede helada
de ver tu mirada.
Sentí que el viento
ya no era violento,
eran notas musicales
y campanas de canto.
Las rocas, las nubes
y el viento, fueron
testigos de ese amor
primero.
De ese que no miente,
no engaña y no muere,
que deja huella en el
corazón y mente.
Extendí mis manos
tocaron las tuyas
tomaste mi talle,
probaste mi boca.
Y con ese encanto
de tus mieles cantos
me quede helada
de ver tu mirada.
Copyright © Derechos reservados
Maria de los Ángeles Alarcón Mendoza
Poesía junio de 1982.
Hecha canción en mayo del 2007