Tu rosa
Cuán honda fue mi amargura,
recorriendo senderos sombríos;
merodeando falsas figuras,
soñando insulsos amoríos.
Abandoné a mi augurio mi ilusión pendiente,
cerré los ojos y divagué resignado;
de pronto una luz en el sendero cambió el presente,
era una bella rosa de fulgor jamás imaginado.
Aquella rosa que imaginé en mi senda,
se fue tornando roja al conocer su destino;
con su brillo inspiró mi camino,
y su aroma adormeció mi condena.
La guardé con mucha ternura,
y al tomarla comprendí su misterio;
eres tu quien engalana su cordura,
eres tu quien custodia su imperio.
Me preguntas si está seguro mi corazón,
si confío en el fulgor indubitable de su futuro;
si es la rosa que realizó mi ilusión,
respondo, ¿Cómo no estar seguro?.
Si tu belleza atilda su hermosura,
si tus ojos son destellos de calma;
si tu sonrisa manifiesta su frescura,
si tu rosa la que le devolvió vida a mi alma.
Cuán honda fue mi amargura,
recorriendo senderos sombríos;
merodeando falsas figuras,
soñando insulsos amoríos.
Abandoné a mi augurio mi ilusión pendiente,
cerré los ojos y divagué resignado;
de pronto una luz en el sendero cambió el presente,
era una bella rosa de fulgor jamás imaginado.
Aquella rosa que imaginé en mi senda,
se fue tornando roja al conocer su destino;
con su brillo inspiró mi camino,
y su aroma adormeció mi condena.
La guardé con mucha ternura,
y al tomarla comprendí su misterio;
eres tu quien engalana su cordura,
eres tu quien custodia su imperio.
Me preguntas si está seguro mi corazón,
si confío en el fulgor indubitable de su futuro;
si es la rosa que realizó mi ilusión,
respondo, ¿Cómo no estar seguro?.
Si tu belleza atilda su hermosura,
si tus ojos son destellos de calma;
si tu sonrisa manifiesta su frescura,
si tu rosa la que le devolvió vida a mi alma.