Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis labios se embriagaron
en éxtasis profundo,
aquella noche que bebí
en la alberca de sus senos,
dos blancos promontorios
que ardieron en mis dedos,
cual Ícaro tocando el sol
y por el fuego consumido
.
Las blanquecinas nubes
de sus muslos me cegaron,
a la deriva quede perdido
en el sendero de sus piernas
tanteando como un ciego
en un laberinto prohibido,
hasta hallar la encrucijada
de ese objeto oscuro del deseo
.
Remontamos esa noche
por cumbres elevadas
de lujurias diestras,
con el amor a cuestas,
montados en corcel
sin bridas o aparejos
dejando que la noche
marcara el derrotero,
hasta que la mañana
entro por la ventana,
a vernos abrazados
dichosos y desnudos
.
RReyes ...
...
..
.
en éxtasis profundo,
aquella noche que bebí
en la alberca de sus senos,
dos blancos promontorios
que ardieron en mis dedos,
cual Ícaro tocando el sol
y por el fuego consumido
.
Las blanquecinas nubes
de sus muslos me cegaron,
a la deriva quede perdido
en el sendero de sus piernas
tanteando como un ciego
en un laberinto prohibido,
hasta hallar la encrucijada
de ese objeto oscuro del deseo
.
Remontamos esa noche
por cumbres elevadas
de lujurias diestras,
con el amor a cuestas,
montados en corcel
sin bridas o aparejos
dejando que la noche
marcara el derrotero,
hasta que la mañana
entro por la ventana,
a vernos abrazados
dichosos y desnudos
.
RReyes ...
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