Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Primera Noche de Amor
.
Mis labios se embriagaron
en un éxtasis profundo
aquella noche que bebí
en la alberca de sus senos
los blancos promontorios
que ardieron en mis dedos,
otro Icaro tocando el sol
y Prometeo encadenado
.
Las blanquecinas nubes
de sus muslos me cegaron,
a le deriva quede perdido
en el sendero de sus piernas,
tanteando como un ciego
en misterioso laberinto
para al fin abrir los ojos
ante el humus del amor,
en esa oscura encrucijada
de su tesoro oculto
.
Remontamos esa noche
por cumbres elevadas
de lujurias diestras
con el amor a cuestas,
montados en corcel
sin bridas o aparejos,
dejando que la noche
marcara el derrotero
hasta que la mañana
entro por la ventana
a vernos abrazados,
dichosos y desnudos
.
RR
.
Mis labios se embriagaron
en un éxtasis profundo
aquella noche que bebí
en la alberca de sus senos
los blancos promontorios
que ardieron en mis dedos,
otro Icaro tocando el sol
y Prometeo encadenado
.
Las blanquecinas nubes
de sus muslos me cegaron,
a le deriva quede perdido
en el sendero de sus piernas,
tanteando como un ciego
en misterioso laberinto
para al fin abrir los ojos
ante el humus del amor,
en esa oscura encrucijada
de su tesoro oculto
.
Remontamos esa noche
por cumbres elevadas
de lujurias diestras
con el amor a cuestas,
montados en corcel
sin bridas o aparejos,
dejando que la noche
marcara el derrotero
hasta que la mañana
entro por la ventana
a vernos abrazados,
dichosos y desnudos
.
RR
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