Primera Rosa
(A un amor)
Oh mi hermosa doncella
si a la angustia pudiera mis ojos cerrar,
sería para descansar en un mar de nostalgias
y así la pasión, los sueños y el amor recordar,
olvidar el dolor tras un placebo de esperanza,
sin claudicar ante deseos y sueños perdidos
juntos tú y yo revivir la añoranza;
empero heme aquí, levantando cenizas de besos fingidos.
Recuerdo cuando nuestros corazones se compenetraban,
Dos cálidos cuerpos bajo una lluvia de pasión
entre miradas cruzadas, manos tersas dos seres palpaban;
instrumentos del amor, tocando una bella canción
esas noches donde la luna nos miraba;
el único testigo cayendo en tentación.
Tan ansioso de ti, en tu esencia me elevaba
y descendía embriagado, mi exhausto corazón.
Ya hace tantas lunas de esos tiempos,
ahora el vacío en mi pecho es por otra razón
carezco más de esperanza que de tus besos,
perezco más de la angustia que de pasión.
Queda sólo una copa de vino sobre la mesa,
esta fría soledad y yo coincidimos
mirando hacia donde deberia estar su par con tristeza,
llorando lo que no pudimos dar, llorando lo que nos perdimos
(A un amor)
Oh mi hermosa doncella
si a la angustia pudiera mis ojos cerrar,
sería para descansar en un mar de nostalgias
y así la pasión, los sueños y el amor recordar,
olvidar el dolor tras un placebo de esperanza,
sin claudicar ante deseos y sueños perdidos
juntos tú y yo revivir la añoranza;
empero heme aquí, levantando cenizas de besos fingidos.
Recuerdo cuando nuestros corazones se compenetraban,
Dos cálidos cuerpos bajo una lluvia de pasión
entre miradas cruzadas, manos tersas dos seres palpaban;
instrumentos del amor, tocando una bella canción
esas noches donde la luna nos miraba;
el único testigo cayendo en tentación.
Tan ansioso de ti, en tu esencia me elevaba
y descendía embriagado, mi exhausto corazón.
Ya hace tantas lunas de esos tiempos,
ahora el vacío en mi pecho es por otra razón
carezco más de esperanza que de tus besos,
perezco más de la angustia que de pasión.
Queda sólo una copa de vino sobre la mesa,
esta fría soledad y yo coincidimos
mirando hacia donde deberia estar su par con tristeza,
llorando lo que no pudimos dar, llorando lo que nos perdimos