cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estábamos sentados en la orilla
de la tarde, bajo suave brisa
de las hojas, cual mariposas
volaban bajo los árboles.
Soñando sueños en el suave
viento del otoño; tomó mis manos
entre las suyas, y besándome
con sus palabras, me dijo
mirándome a los ojos:
En mí; tambien se hizo el milagro
de María; ser concebida siendo
siempre virgen, y sin pecado.
No sé quien sea el responsable:
Si Neruda, Darío, Asturias, Obregón,
Vallejo, u otros poetas...
Lo cierto es que estoy embarazada:
voy a parir en éstos días, mi primer
libro de poemas. Luego te cuento
quienes serán los padrinos;
serás uno de mis invitados.
Se soltó de mis manos y se marchó
por el camino de sus versos
leyendo su poesía.
de la tarde, bajo suave brisa
de las hojas, cual mariposas
volaban bajo los árboles.
Soñando sueños en el suave
viento del otoño; tomó mis manos
entre las suyas, y besándome
con sus palabras, me dijo
mirándome a los ojos:
En mí; tambien se hizo el milagro
de María; ser concebida siendo
siempre virgen, y sin pecado.
No sé quien sea el responsable:
Si Neruda, Darío, Asturias, Obregón,
Vallejo, u otros poetas...
Lo cierto es que estoy embarazada:
voy a parir en éstos días, mi primer
libro de poemas. Luego te cuento
quienes serán los padrinos;
serás uno de mis invitados.
Se soltó de mis manos y se marchó
por el camino de sus versos
leyendo su poesía.
Última edición: