Nunca te haría daño princesa
me dijiste una noche
sin embargo aquí estoy llorando
y tú con mil reproches.
Sé que tú intención
no fue lastimarme, ni causarme ningún dolor
sólo que a veces en la vida
no se puede elegir el amor.
Me decías que eras tú ángel
que te cuidaba en tus sueños
y que cada vez que me necesitabas
me nombrabas en silencio.
No se porque te acercaste a mi
cuando ya tenía mi camino marcado
haciéndome desear tantas cosas
entre ellas estar a tu lado.
Son tantas cosas imposibles
que nos negamos a resignar
porque cuando se cruzan nuestras miradas
hay magia en el lugar.
Y fingimos no darnos cuenta
y volvemos la vista atrás
me pregunto hasta cuándo
podremos negar la verdad.
me dijiste una noche
sin embargo aquí estoy llorando
y tú con mil reproches.
Sé que tú intención
no fue lastimarme, ni causarme ningún dolor
sólo que a veces en la vida
no se puede elegir el amor.
Me decías que eras tú ángel
que te cuidaba en tus sueños
y que cada vez que me necesitabas
me nombrabas en silencio.
No se porque te acercaste a mi
cuando ya tenía mi camino marcado
haciéndome desear tantas cosas
entre ellas estar a tu lado.
Son tantas cosas imposibles
que nos negamos a resignar
porque cuando se cruzan nuestras miradas
hay magia en el lugar.
Y fingimos no darnos cuenta
y volvemos la vista atrás
me pregunto hasta cuándo
podremos negar la verdad.