PRÍNCIPE SINIESTRO
Un cuello al natural
en la noche febril,
un velo de cansancio
y el alma al descubierto,
son apariciones en la mente
de un ser que vive y está yerto.
Rostro angelical,
preclaro movimiento
¡Dónde estará
el príncipe siniestro!,
si su cuerpo se antoja celestial.
Al dejar su vida
en el frío templo,
llenó sus venas
de veneno,
pócima soberbia e inmortal.
Si llegara de tus sueños
a ser víctima y lamento,
no dejes que sea tormento
la espera de un mortal.
Y brindemos,
desiertos los dos,
ya de sentimientos;
tú, mi néctar cálido y frugal
y yo, tu vida,
majestuosa e infernal.
OMAR GONZÁLEZ SUÁREZ
Un cuello al natural
en la noche febril,
un velo de cansancio
y el alma al descubierto,
son apariciones en la mente
de un ser que vive y está yerto.
Rostro angelical,
preclaro movimiento
¡Dónde estará
el príncipe siniestro!,
si su cuerpo se antoja celestial.
Al dejar su vida
en el frío templo,
llenó sus venas
de veneno,
pócima soberbia e inmortal.
Si llegara de tus sueños
a ser víctima y lamento,
no dejes que sea tormento
la espera de un mortal.
Y brindemos,
desiertos los dos,
ya de sentimientos;
tú, mi néctar cálido y frugal
y yo, tu vida,
majestuosa e infernal.
OMAR GONZÁLEZ SUÁREZ
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