Geraland
Poeta recién llegado
No es que te extrañe,
con tu mirada reveladora
ni tus afectos melosos
es que la protestas que hiciste
a las puertas de mi corazón
aún resuenan en mis pasillos
No es que te necesite,
con tus manos generosas
ni tu lengua de miel
es que jugamos a usarnos tanto
de manera tan furtiva y fugaz
que terminamos acostumbrándonos
No es que te quiera,
y de hecho nunca te quise
es que nadie puede insistir tanto
para habitar un corazón
y luego desaparecer con el alba
esperando que espere volverte a ver
El problema de la gente como tú
con sus almas pulcras
y sus corazones indemnes
es que desconocen el valor
de amar después de una tormenta
cuando aún resuenan los relámpagos
Si alguna vez un agüacero
devasta las paredes de tu existencia
y sientes miedo de volver a salir
recuerda todo lo que dijiste con palabras
y recuerda todo lo que callé con silencios
y luego sal, a ver si esperaron por ti.