danie
solo un pensamiento...
Hondura frágil y profunda,
lacerada voz de grafías ásperas, pero muy nítidas
que jamás callan una América.
Miro
en los ecos de la edad del hombre
y me duele la memoria.
Miro en el espejo de la actualidad
y en sus comisuras concluyentes
para aún encontrar una llaga abierta.
Y mientras observo,
con negación rotunda,
me urge
una lágrima con piel y forma
de cercanía y exilio.
Su “NO” en mayúsculas,
con latidos de campanarios,
con la rabia mordiendo fuerte la lengua.
Su “NO” como franca pancarta
escrita por todos los idiomas
del bramido y el silencio.
“NO” a las bestias con sed de sangre,
de patria, de ápices del miedo,
de toques de queda,
de banderas a media asta.
También en luto deben cantar sus voces,
altas en el cielo,
sobre los magullados senderos
transitados
por la marcha de las botas,
las que nos quitaron
hasta las desaparecidas lápidas de
26/05/2016
lacerada voz de grafías ásperas, pero muy nítidas
que jamás callan una América.
Miro
en los ecos de la edad del hombre
y me duele la memoria.
Miro en el espejo de la actualidad
y en sus comisuras concluyentes
para aún encontrar una llaga abierta.
Y mientras observo,
con negación rotunda,
me urge
una lágrima con piel y forma
de cercanía y exilio.
Su “NO” en mayúsculas,
con latidos de campanarios,
con la rabia mordiendo fuerte la lengua.
Su “NO” como franca pancarta
escrita por todos los idiomas
del bramido y el silencio.
“NO” a las bestias con sed de sangre,
de patria, de ápices del miedo,
de toques de queda,
de banderas a media asta.
También en luto deben cantar sus voces,
altas en el cielo,
sobre los magullados senderos
transitados
por la marcha de las botas,
las que nos quitaron
hasta las desaparecidas lápidas de
la respuesta.
26/05/2016
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