Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Llegas, profundo otoño,
llegas entre gemidos
con el brutal impulso
que en tu embestida he visto.
Y ahora vas cayendo
por mágicos recintos
y por hojas aladas
que antaño fueran gritos.
¡Ay, si hubiese certeza
para lo que es indicio!
Los esperanzadores
silencios que vivimos
vendrían con su hábito
a alterar mi equilibrio…
Vuelves, profundo otoño,
vuelves entre delirios
con malditas memorias
que de nada han servido.
¿Y si fuese certeza
lo que hoy sólo es indicio?
Abáteme, imprudente,
abáteme y tranquilo
devuélveme al sosiego
que emana de tu instinto.
Sufro un mortal deleite
que al fin has redimido.
© Abraham Ferreira Khalil
llegas entre gemidos
con el brutal impulso
que en tu embestida he visto.
Y ahora vas cayendo
por mágicos recintos
y por hojas aladas
que antaño fueran gritos.
¡Ay, si hubiese certeza
para lo que es indicio!
Los esperanzadores
silencios que vivimos
vendrían con su hábito
a alterar mi equilibrio…
Vuelves, profundo otoño,
vuelves entre delirios
con malditas memorias
que de nada han servido.
¿Y si fuese certeza
lo que hoy sólo es indicio?
Abáteme, imprudente,
abáteme y tranquilo
devuélveme al sosiego
que emana de tu instinto.
Sufro un mortal deleite
que al fin has redimido.
© Abraham Ferreira Khalil
Última edición: