IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se mece
translúcida tu alma,
en las cuevas de mi cuerpo,
purificas mi aire estancado
entre las fauces
de mi negado corazón,
haces letargo de cada lágrima,
me brindas la decencia
que tanto esperé de mi soledad,
me susurras con elegancia
la tierna risa del amor,
su suave brisa,
dejándome a tu voluntad
reviviéndome de nuevo.
translúcida tu alma,
en las cuevas de mi cuerpo,
purificas mi aire estancado
entre las fauces
de mi negado corazón,
haces letargo de cada lágrima,
me brindas la decencia
que tanto esperé de mi soledad,
me susurras con elegancia
la tierna risa del amor,
su suave brisa,
dejándome a tu voluntad
reviviéndome de nuevo.