hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una
bella niña pasó caminando,
dos
dulces piropos le dediqué yo
tres
veces juraba en ellos ¡Te quiero!
cuatro
veces ella solo dijo ¡No!
cinco
flores rojas junté para darle
seis
veces miré impaciente el reloj.
¡Siete
menos cuarto, se acerca el momento!
Ocho
volteretas dió mi corazón.
Nueve
veces nueve le grité: ¡Te amo!
Diez
soles brillaron cuando me sonrió.