F. Marcos
F. Marcos
Cómo describir el dolor
con palabras,
si no pueden igualar al gesto.
La expresión del rostro
el llorar por dentro.
Que lágrima a lágrima
va descomponiendo y pudriendo
células, arterias, corazón
y los sueños del cerebro.
Ajado y raído mi cuerpo
lo sufro en silencio.
No me quejo del dolor
-privilegio de los vivos-
pues me siento solo y muerto.
No me dijiste verda, amor
cuando jurando, con besos
prometiste perdurar
y rebasarme en el tiempo.
Sé, que no es justa la vida
que es hermosa y es maldita,
que los colores se apagan
que la rosa se marchita.
Que en el amor prometemos
un amor puro y eterno,
más... en nuestras manos no está
sin que nos queme el infierno.
Y, la sombra de mi cuerpo
deambula entre los vivos
subsistiendo con recuerdos,
con la idea y la promesa
de devolverte los besos.
con palabras,
si no pueden igualar al gesto.
La expresión del rostro
el llorar por dentro.
Que lágrima a lágrima
va descomponiendo y pudriendo
células, arterias, corazón
y los sueños del cerebro.
Ajado y raído mi cuerpo
lo sufro en silencio.
No me quejo del dolor
-privilegio de los vivos-
pues me siento solo y muerto.
No me dijiste verda, amor
cuando jurando, con besos
prometiste perdurar
y rebasarme en el tiempo.
Sé, que no es justa la vida
que es hermosa y es maldita,
que los colores se apagan
que la rosa se marchita.
Que en el amor prometemos
un amor puro y eterno,
más... en nuestras manos no está
sin que nos queme el infierno.
Y, la sombra de mi cuerpo
deambula entre los vivos
subsistiendo con recuerdos,
con la idea y la promesa
de devolverte los besos.