Martín Renán
Poeta adicto al portal
Porque no hay esquinas
como cama,
duermo en tabletas diazepam.
He perdido todas las horas del día:
en el primer piso,
segundo piso,
tercer piso,
cuarto piso,
quinto piso,
sexto piso,
en el séptimo piso, superstición y
me paralicé
en tales ojos de gato mestizo.
Ignórame cuando se enciende la luz,
no tengo memoria,
si te miento
siempre dejo la llave de mi habitación
colgada en un poema.
Repito mi rutina todos los días
mientras quemo mis fracasos;
casi nunca te oigo venir,
pero esta vez
cree en mí, prometo decepcionarte.
como cama,
duermo en tabletas diazepam.
He perdido todas las horas del día:
en el primer piso,
segundo piso,
tercer piso,
cuarto piso,
quinto piso,
sexto piso,
en el séptimo piso, superstición y
me paralicé
en tales ojos de gato mestizo.
Ignórame cuando se enciende la luz,
no tengo memoria,
si te miento
siempre dejo la llave de mi habitación
colgada en un poema.
Repito mi rutina todos los días
mientras quemo mis fracasos;
casi nunca te oigo venir,
pero esta vez
cree en mí, prometo decepcionarte.