Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Intento no pensarte
pero se me hace tan difícil
parece inverosímil
pero es así
Me pregunto
por qué sigues aquí
tan insistente,
tan anclado a mis deseos,
tatuado en mi mente,
enredado en mis pensamientos,
creyéndote dueño de mí.
¿ Por qué?
Por qué este capricho, que me devora?
Por qué estas ansias de que formes
parte de mi historia,
un paréntesis fugaz en mi vida,
Por qué? Si tú nada quieres darme.
Por qué? Si no te esfuerzas en buscarme.
Por qué? Si te niegas a romper el silencio.
Prometí no pensarte más,
ni entrelazar más letras para ti,
pero ya me ves, otra vez aquí,
soñándote sobre mi cama,
deseando que esta hoja en blanco,
fuera tu blanca espalda,
que este lápiz fuera,
mis manos acariciándote,
y que en tus oídos, mis letras fueran,
murmullos que te dijeran
lo difícil que ha sido olvidarte.
pero se me hace tan difícil
parece inverosímil
pero es así
Me pregunto
por qué sigues aquí
tan insistente,
tan anclado a mis deseos,
tatuado en mi mente,
enredado en mis pensamientos,
creyéndote dueño de mí.
¿ Por qué?
Por qué este capricho, que me devora?
Por qué estas ansias de que formes
parte de mi historia,
un paréntesis fugaz en mi vida,
Por qué? Si tú nada quieres darme.
Por qué? Si no te esfuerzas en buscarme.
Por qué? Si te niegas a romper el silencio.
Prometí no pensarte más,
ni entrelazar más letras para ti,
pero ya me ves, otra vez aquí,
soñándote sobre mi cama,
deseando que esta hoja en blanco,
fuera tu blanca espalda,
que este lápiz fuera,
mis manos acariciándote,
y que en tus oídos, mis letras fueran,
murmullos que te dijeran
lo difícil que ha sido olvidarte.