Quebranto con un grito
de mi Soledad
el espeso silencio
en que se pierde
la tinta de mi pluma.
Las letras se bordan
a las hojas,
las palabras añoran
la poesía, los versos
se vuelven nostalgia.
De mi pluma
sale la melancolía
de las frases,
se adornan con los últimos
suspiros de mi prosa.