ELECTRA
Poeta fiel al portal
PUERTA ABIERTA
Algunas veces,
algunas veces,
veces tan tristes,
como esta vez,
he contemplado la mirada de la muerte
como una puerta abierta
para arrojar mis heridas.
Algunas veces,
algunas veces,
veces tan solas,
como esta vez,
siendo tan sola,
en esta inmensa soledad
de mi melancolía,
he deseado que ya mi vida
nunca volviera a ser mía.
Algunas veces,
algunas veces,
veces de lloro,
como esta vez,
en las que ya ni el llanto
consuela mi desdicha,
he querido tanto,
he anhelado tanto,
he deseado tanto,
pero tanto...
y tanto,
por una sóla vez
tener la valentía,
(O la cobardía)
tomar entre mis manos
la solución precisa
y acabar para siempre
con mis oscuros días.
Algunas veces,
algunas veces,
veces tan tristes,
como esta vez,
he contemplado la mirada de la muerte
como una puerta abierta
para arrojar mis heridas.
Algunas veces,
algunas veces,
veces tan solas,
como esta vez,
siendo tan sola,
en esta inmensa soledad
de mi melancolía,
he deseado que ya mi vida
nunca volviera a ser mía.
Algunas veces,
algunas veces,
veces de lloro,
como esta vez,
en las que ya ni el llanto
consuela mi desdicha,
he querido tanto,
he anhelado tanto,
he deseado tanto,
pero tanto...
y tanto,
por una sóla vez
tener la valentía,
(O la cobardía)
tomar entre mis manos
la solución precisa
y acabar para siempre
con mis oscuros días.